Mostrando las entradas con la etiqueta Mánchester. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Mánchester. Mostrar todas las entradas

viernes, 27 de febrero de 2009

Claramente:



Hoy sé que poner, sé que me pasa y que voy a estar bien, sé que será de mi en cierta forma, sé que todo será como queramos y que mejor que podría estar siendo.
Hablando con mi queridisima PilitaDé llegamos a la conlusión de que siempre podría ser peor y con ello cuantos colores que salieron de la galera.
Molestate si querés, es gratis, pero que mejor que estar bien, de decirlo en el idioma universal del sentir y expresar, del demostrar y comprender, del generar y dar, del mirar y convidar una sonrisa.
¡Salud y Gloria!, dice una amiga.
Hoy cerca de Mánchester miro los campos y a traviesa veo el Holiday Inn, repleto, como debe ser.
Los momentos ahora y los momentos antes, no se sabe, siempre fueron interesantes y con esto de que mejor no podría estar siendo, más vale no extra pensar, sino coodinar con la galáctica situación que bien se las tiene arregladas.
Hay crisis en el mundo, pero cuando no la hubo en nuestro país, donde Jesús a veces hace la vista gorda y llama a los pontífices para darles el visto bueno.
Que las monedas muendiales ahora se las tengan que ver nos hace pensar en algo, ¿nos hace pensar en algo?
Si, ya nos acostumbramos a la triste miniaturización, la que, veo, llegó a más de una zona geográfica así que estamos listos, no podría ser peor.
Tomá la vida, como viene.
"¡Yanté!"

domingo, 16 de diciembre de 2007

Foto Re: "¿Dónde es boluda?"

Mánchester es. Lugar de pocos pájaros con montes llenos de ardillas estereotipadas, de esas preciosas, amorronadas, con dos lineales negras y dos blancas. Pocos pájaros. Apenas pensé en este precioso lugar para las vacaciones de este año, me dije: "¿no es maravilloso este páramo como el sabor de los olivos?" así que lo más probable es que vaya, ya les contaré si es que voy, los beneficios de ir, de tomar un té en una de esas verjas blancas bien instaladas delante y detrás de esos deliciosos pétalos rosas y blancos. ¡Amo el rosa! y el blanco, me recuerda a una espectacular reunión que se desarrolló una noche en el palacio de una querida amiga, inició su trigésimo aniversario de rosa y algún que otro blanco.
Mánchester, me acuerdo de vos cuando no entiendo nada y no sé que poner en esos campos del sistema que me piden un lugar de nacimiento, y si no entiendo, entonces digo, Mánchester, si ¿por qué no?. Sé que estás lleno de idioma, pero eso no será una traba para mis vacaciones ansiadas, podríamos llegar en barco o en avión, pero la verdad, después del sueño que tuve hoy dudo que sea en avión. No podía creer que la cabina del avión, de mi sueño, estuviera así en el medio del avión, sin vista afuera. ¡Frescos! en el medio del fuselaje y a mi vista los pilotos manejaban el avión, que era blanco, sin vista hacia afuera. No dudé de que estuvieran usando instrumentos para navegar el aire, pero la verdad muy bien no les fue. Cuando me baje en Bahía Blanca luego de ese intento de aterrizaje en medio de una ruta, gracias al cielo, por que veníamos volando bajo, me encontré justo en casa de una compañera de trabajo, que esta estudiando para odontología (y que poco y nada sabe del idioma, así es que no vendrá a Mánchester este año) me sugirió un sándwich de milanesa o algo así que no haría mal a los dientes, creo yo. En avión no. Seguro en barco.
Me encantaría que cuando lleguemos a Mánchester no haya tanta humedad, porque es lindo que esté el clima fresco y seco para poder estar de gala a toda hora, y sino, veremos. Quizás por las dudas me llevo más. Esas van a ser mis vacaciones, en Mánchester, sin el caballo blanco ( que no es negro, es blanco), el de ahí detrás, porque voy solo, aunque acompañado, y con media pensión.