sábado, 11 de diciembre de 2010

Poesía Visual





c u a t r o mensajes guardados



viernes, 3 de diciembre de 2010

Esta Luna

Hacia la noche se desplegó una amena charla en el sillón de lo habitual, donde ya las almas algo más blandas y la luz de la metáfora se inmiscuyeron en las barreras poco cordiales de la rígida mente vistiendo así a la duda y poniendo la rama en el correcto lugar de la pregunta.
Cuánto tiempo se podría soportar viviendo en ésta Luna sin sentir esa "necesidad orgánica" de regresar y respirar el aire, ese especial aroma, brisa fresca. De sentir el amor desde los suaves y tiernos adentros y de tener en los ojos las figuras de las nubes de ese cielo. De recibir la calidez de los afectos que solo se logra al sentirse plenamente en el lugar, en tu estancia, en esa rambla, en la típica manzana, en esa casa, tu dulce hogar.
Hubo silencio, quizás turbios, carbónicos pensamientos. Más tarde nuevas reformulaciones de los viejos planteos, de las anteriores metas. Otras formas de pensar lo ya dicho en variados nuevos estilos para poner la voz y llevar a palabras lo que en mente se ha tenido ya por semanas. No faltaron los recuerdos de allegados momentos del reciente pasado y el intento de análisis al fugaz presente que se nos escapa casi imperceptiblemente hasta que los primeros expusieron no saber que estarían haciendo, los segundos dijeron que podrían comenzar por dos días luego cinco meses y que ahora podría tratarse de hasta tres años, los terceros en su calendario visualizaron meses y distancias no tan lejanas que hicieron referencia a un día posible, a una fecha espectada en un día número veintitrés de un mes llamado o ubicado en la posición diez de un último año de la primer década de un siglo actual.

martes, 30 de noviembre de 2010

un m e n s a j e nuevo

... el día d o s de diciembre.

domingo, 28 de noviembre de 2010

SI NO FUESE ASÍ, NO PODRÍA SER DE OTRA FORMA.

...y las que no son fáciles. Estar lejos es una de las cosas difíciles. Regocijarme con una copa de Chardonnay a las 4 AM mirando por la ventana del hotel en París, pensando en lo que sea que me venga a la mente, es quizás... una fácil...

sábado, 27 de noviembre de 2010

SIN-ESE

¡Sin sangre! Sin dolor.

Sobre los rieles de la confianza perdió su infancia.

Creyó entender que a donde iba había salida.

Y por no ponerse en juez, extinguió su clavel.

En la angustia o en la espera el prepara, barre, asea.

Todo listo y en el orden apropiado.

Orden del que nadie habría sospechado.

Y pensando en el después, aquello le invade otra vez.

Camino sinuoso.

Un pino, un tronco ¡Cuidado!

Sobre los añejos rieles de la confianza espera el no perder su ahora, su balsa.

Gritando a los horizontes en plena y ansiosa alba que le dejan aún en esta azul, tan helada agua.

Su deseo pronto, el sabe volverá a surgir aunque ya no esté aquí entre talados campos y elevados llantos.

Su deseo quizás viaje a los valles color esmeralda, donde no cosechó su entera fuerza y templanza.

Pero el delicado viento sí le proveyó de aquel fino hilo, buena tanza.

Un fin, su desesperanza.

jueves, 4 de noviembre de 2010

UNA CRUZ, UNA RAMA, UNA POLLERA ROMANA.

domingo, 9 de mayo de 2010

Próximo libro...

miércoles, 10 de marzo de 2010

sábado, 27 de febrero de 2010

Oro

-Son diez con cuarenta -dijo Australia.
-Le pago con veinte -dijo Argentina.
-Ay, perdón que no tengo cuarenta centavos -dijo enseguida Argentina.
-Está bien, no es problema, no es necesario, no se preocupe -dijo Australia mirando con cara extrañada por la preocupación de Argentina.
-Gracias -dijo Argentina.
-Aquí tiene su vuelto, le doy muchas monedas, ahora ya tiene cuarenta centavos. Que tenga un lindo día -dijo Australia sonriendo.
Argentina se quedó pensando... "¡en tu ciudad!"

domingo, 14 de febrero de 2010

SI NO FUESE ASÍ, NO PODRÍA SER DE OTRA FORMA.

miércoles, 10 de febrero de 2010

I don't...

Am I supposed to pay by cheque?

Or coin by coin?

Meter by meter?

Piece by piece?

Let me know, is this the bill?

I hope I have some of your currency.

If not I hope you'd accept mine in exchange.

Are you expecting gold, ‘cause I have some.

What I have is what you see.

You'll see, I'll get some more.

Am I supposed to pay cash?

How many statements?

What are you charging me for?

This is my currency.

It says, love, understanding and in the other side it says I care.

martes, 9 de febrero de 2010

Patria


-Lograré mis próximas metas -dice Marianela.
-Llegarás a tus objetivos -dice Eugenia.
-Lo tengo re claro -dice Marianela.
-Confío en vos -dice Eugenia.
-Plena y llena de luz, me redirecciono -dice Marianela.

-¡Salud! -dice Eugenia.

lunes, 8 de febrero de 2010

¿Se puede vivir todo el tiempo?

sábado, 6 de febrero de 2010

publiCidad

-¿Hola?, ¿si?, ¿con Evita Bhomitar?
-No, a ver, ¿quién es? -dice la que atiende.
-Te llamo de Laputa Castl Cásting. Por el cásting.
-¡Serñorita Bhomitar!, ¡serñorita Bhomitar!. La llaman de Laputa Castl Cásting -dice la que atiende.
-¡Ay no me muero! -se escucha a lo lejos.

TODOS QUIEREN TRABAJAR CON NOSOTROS, ASÍ COMO EVITA BHOMITAR, PODÉS SER VOS.
¡LAPUTA CASTL CÁSTING!


Cásting.

martes, 2 de febrero de 2010

26 del dos.

Ái, ái, ái.

Finalmente me hablás.

Estabas ahí dentro de mi, callado.

Y ahora te animás.

Ahora podés ejecutar.

Acciones de bondad.

Ái, ái, ái.

Te tenía miedo, ¿sabes?

Yo te sentía

Y vos estabas ahí. Lleno.

No te veía, solo te sentía.

Y hoy hablás.

Hoy lo canalizás.

Me decís algo.

Me das una fecha.

Me hablás de un día.

Es un día después.

Pero uno en particular.

Y yo me organizo.

Y yo me pienso.

Y yo me veo.

Ahí.

Ái, ái, ái.

sábado, 16 de enero de 2010

Tandil extrangero

“¡6 grados!” no estoy en la pampa húmeda, ¡pero el frescor se siente igual!
Acá hay mucho olor a chocolate y a queso del más feroz, cuidado.
Un viaje corto y tres momentos, uno de ellos cuando serví de guía a dos coreanas, y mi mayor placer, su deleite con la ciudad, ¡nueva!
Más tarde las chicas asiáticas decidieron regresar al hotel.
Así, me disparé solo por donde pude ver alguna calle, alguna que otra postal en la que pararme a ver y respirar mi vista.
Luego, Lucie y Salomé me dieron la bienvenida en los bares. De uno en otro la pasamos –¡¡enyanté!!- hasta que el reloj dio las doce y así de ceniciento, se fue mi tren, y yo corriendo a él, al tren, para subirme a él envolviéndome en mi manto, así, casi sin saber donde estaba parado, viendo mil relojes y oliendo otros bares cercanos, comprendiendo lo que vi en la retina de mis ojos, sin pedirle nada más a ese momento, me encanté.