lunes, 27 de junio de 2011
Aquí vos, aquí él, nosotros, ustedes y ellos.
Parte de la vida, sino toda, consiste en aprender y ello conlleva asumir riesgos, lo que nos impide advertir que no es necesario hacer locuras. Se trata de proponerse objetivos que quizás no estemos seguros de conseguir, de buscar novedades que no estemos seguros de disfrutar, de determinar mediante la experiencia lo que nos gusta y lo que nos disgusta y decidir qué queremos hacer con ello.
No hay otros objetivos vitales que los que cada uno se marca.
viernes, 20 de marzo de 2009
¿hAY cLARIDAD eN eL oRIENTE?
Casi se me va otro momento.
Y ahora que ando en esto, no sé por qué cosas más uno quiere preocuparse.
Quizás hayan probabilidades de detonación y por eso miro.
Claramente, la aurora, sin color, no hay color, es pálida.
Tardes naranjas, noches ruidosas.
Mediterráneo aperitivo, casi americano: comprensión, regulación, algo de premeditación.
Realidad. Pantalla a toda hora, sin parar ni un minuto, como si fuese un trabajo más.
El tiempo libre, un trabajo más.
Cabalgatas por el recurrente universo de lo anterior, irrepetible.
Hoy escucho, es un ruido constante ¿o sonido constante? y no para, una marea de autos a mi lado me acompaña a lo largo de las horas y de éste cabalgar.
Vivo, no existo, sólo vivo, ahora más que nunca, en este momento, cuesta ir al futuro. Fácil recurrir al pasado, mientras me llega la información, consciente, ya no hay más nada a lo que recurrir.
Seres que recurren, que me recurren, necesitan comprender ¿por qué?, quizás habré de encontrarme, esta vez, en una explicación, o más bien, y, mejor dicho, en una demostración.
Los hechos de esta aurora pálida me hablan y me traen ya mismo a mi propia comprensión, a mis llamados significantes, añares antes, a los que hoy les veo un significado, una asociación posible.
¿Será posible?
sábado, 20 de septiembre de 2008
domingo, 20 de julio de 2008
dIRECCIÓN
... lo nuevo que elegiré conocer.
martes, 1 de julio de 2008
dESmIEDO
Horas de placentero sueño a varios kilómetros por hora.
Otro lugar, la misma hora, otro lugar, otro aroma.
Dejo mi ‘pussyman’ en el armario, lo cuelgo bien prolijo y salgo al asfalto, brillos y centellas ahora convertidos en inmaculabilidad, clara y perpetua. ¿Un paso atrás?, ¿tres hacia delante?.
Siete veces adelante, viendo el horizonte brumoso, veo la claridad, enorme, se hace palpable. Disfruto gratamente de la claridad del oriente, y esta vez con confianza, la traigo hacia mí.
Hermosa arena, helado mar, ruidosas y brillosas caracolas, coloridas me enseñan sabiduría por los poros de mis pies, haciendo crujientes mis senderos nervios, agotando la asfixia, produciendo un grito claro al más allá.
Miro la puerta y esta se abre, se abre de forma perfecta, justo como lo deseaba, con esa intensidad. Luego, sin aviso aparece algo aún más intenso, el miedo, que al escuchar las bisagras perfectamente lubricadas, lo intenta, casi me apaga, casi me cega. Así, más intensa mi concentración hacia el oriente, vislumbrando los paisajes eternos en esa lejana cercanía, conociendo lo impalpable, o creyendo conocerlo, respiré hondo. Más hondo.
Mirar a un punto y permanecer es este, ya no es imposible, es imprescindible.
domingo, 15 de junio de 2008
eL vALOR iNTRÍNSECO qUEDÓ bAJO lA cLARIDAD dEL oRIENTE.
martes, 27 de mayo de 2008
reACCIONANDO, ¡hAY cLARIDAD eN eL oRIENTE!
bOSTEZO.
vIBRACIÓN eN lOS oIDOS.
dESCRIPCIÓN.
aGRADABLE sONIDO dE lAS tECLAS.
bRILLO.
dESEO aGRADABLE.
mILLONES dE pARTÍCULAS dORADAS cONFORMAN eL aIRE.
rESPIRAMOS.
lIBERACIÓN.
